En comparación con otros períodos de la vida, la infancia es la etapa de más rápido crecimiento y desarrollo; después del primer año, la tasa de dicho crecimiento se ralentiza considerablemente.
Los bebés que nacen prematuros, ya sea porque se ha adelantado el parto o porque debido a complicaciones nacen con bajo peso y algunas dificultades de salud, requieren unos cuidados muy especiales, que no sólo los da la incubadora sino que también puede ser recibido de parte de las personas que les rodean.
Los bebés con Síndrome de Down, al igual que cualquier otro recién nacido, necesitará ser alimentado, que se le hable, que se realicen juegos con él y que se le dé todo el amor posible, sin embargo, necesitará de ciertos cuidados adicionales, ya que tendrá algunos problemas de salud, que serán necesarios tener en cuenta.
La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa ocasionada por un protozoo parásito llamado “Toxoplasma gondii“, un parásito intracelular obligado; puede causar infecciones leves y asintomáticas, pero también infecciones mortales que afectan mayormente al feto, ocasionando la llamada “toxoplasmosis congénita“.
Los primeros dientes suelen aparecer entre el sexto mes al octavo mes, esto puede causar normalmente molestias y dolores en los pequeños. Dentro de los síntomas más frecuentes se encuentra el babeo, irritabilidad, piel irritada en la zona de la boca, falta de apetito, insomnio, inflamación de las encías y fiebre.
Cuando nos referimos a la costra láctea estamos hablando de un proceso inflamatorio que sucede en la piel del cuero cabelludo. Se caracteriza por las escamas amarillas o blancas que se encuentran adheridas al cuero cabelludo. Pueden aparecer en los bebés recién nacidos y pueden durar hasta los tres años.