No permitas que los largos días de trabajo y estrés laboral contribuyan a recurrir a las comidas rápidas y precocinadas. Está claro que visualmente son más atractivas para tu hijo y mucho más tentadoras así que intenta no sucumbir en la comodidad que muchas veces suponen.

No dejes que la merienda sea siempre a base de bollos o frutos secos y prepárale un sándwich o un bocacillo. Evitándolo estarás dejando a un lado problemas como la obesidad infantil y futuros trastornos alimentarios.
Algunos días aislados puedes permitir ciertas licencias y darles algún capricho pero en líneas generales debes:
- habituar a tu hijo a tener gustos sanos.
- Evita en tu casa la comida basura
- Puntualmente puedes ir a comer fuera de casa eligiendo siempre menús infantiles y no superando la porción asignada en sus menús.
- Tú eres su modelo así que predica con el ejemplo y come delante de él comida sana.
- Prueba a darle diferentes tipos de pan con cereales, con pipas…
- Por los ojos también se come: siempre dale alimentos que haya preparados tú, como por ejemplo bizcochos, zumos caseros… todo ello estará estimulando sus papilas gustativas.
La marca Saro tiene baberos con mangas y plastificados que también serán ideales para que te ayuden en la cocina y no se manchen. Después de todo esto si además le sirves la comida en un plato llamativo, tendrás un éxito seguro.
Imagen: jlastras
Por: POA
Etiquetas: Alimentación, comida sana
Categorías: Alimentación, Consejos, General


