La mayoría de los niños tienen algún tipo de ansiedad o miedo al acudir a la consulta dental. Su manifestación varía desde una sensación de intranquilidad, malestar, o tensión a una actitud que puede dificultar la intervención del doctor: piernas levantadas o contraídas, lloros, negación a abrir la boca, o tapársela con la mano, apartar la cabeza para evitar colaborar con el dentista, hasta gritar, patalear y apartar bruscamente la mano del especialista.

Las consecuencias más evidentes de esta ansiedad, que incrementa a medida que se acerca el momento del tratamiento, son citas canceladas o perdidas, tratamientos incompletos, y riesgo de sufrir lesiones en la boca o en el labio.
Afecta pricipalmente a los niños en edades comprendidas entre los cinco y seis años y en mayor grado a las niñas, siendo también más intenso en niños que nunca han acudido a la consulta. Por presiones sociales “no llores como una niña” o “los hombres no lloran”, los niños controlan mejor el miedo o la ansiedad dental que
las niñas.
*El 36% de los niños, de seis años, presenta caries en los dientes temporales.
*El 47% tiene caries a los doce años.
*El 60% tiene caries a los quince años.
*El 60% de los niños en edades comprendidas entre los nueve y los catorce años, afirma tener miedo
a la consulta dental.
*Un 29% de los casos afirma tener miedo a que se le haga daño.
*Un 20% presenta miedo a lo desconocido.
*El 75% de las fobias dentales en adultos tiene su origen en experiencias traumáticas en la infancia.
*El 80% de los padres afirma (con el pretexto de mentalizarlos) dar demasiadas explicaciones a
sus hijos sobre los tratamientos dentales.
Consejos: El odontopediatra enseñará a nuestros hijos a conseguir una buena salud bucal; mediante una
higiene adecuada y una dieta equilibrada. Para no condicionar su acitud frente al especialista, evitaremos
explicarles experiencias traumáticas, ya sean propias o ajenas. Nunca utilizaremos la visita al dentista como una amenaza, ni ejerceremos presiones sociales sobre el niño.


