
La higiene diaria del bebé es muy importante, pero puede ser que nos enfrentemos a algunas dudas porque los bebés son personitas más delicadas y quizás temamos lastimarlas. Cuidando al bebé evitaremos que tenga alguna reacción no deseada o alguna infección que pueda ser peligrosa para su salud.
La higiene diaria del bebé es fundamental. Hay que realizarla con sumo cuidado pero es muy necesaria. Si empezamos por el pelo, tienes que tener en cuenta que durante los primeros meses no es necesario que se lo cortes. El pelo de nacimiento se va sustituyendo paulatinamente hasta que aparece el pelo definitivo. Cepillalo todos los días con un peine de cerdas blandas que no haga daño a su cuero cabelludo.
Por otro lado, las uñas de los bebés son muy frágiles y durante los primeros días se caerán por sí solas. Puedes empezar a cortarle las uñas a patir de los 15- 20 días de vida. Muchos aconsejan hacerlo cuando el bebé está dormido porque está completamente relajado y no le importunamos. Lo que sí debes hacer es utilizar una tijera de punta redonda para no lastimarlo.
En la higiene del bebé debemos tener cuidado con los ojos. Cada mañana es normal que éstos se llenen de legañas, límpialos con una gas o un algodón empapado en suero fisiológico o agua templada hervida. Es conveniente que limpies cada ojo por separado y con gasas diferentes para evitar posibles infecciones. Los oídos del bebé deben tener un mínimo de cera amarillenta y pegajosa para protegerlos. Si no es así, consulta con tu pediatra. No utilices los típicos bastoncillos porque pueden crear tapones que sean más difíciles de retirar.
Por: Aida Gutierrez
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