
Los primeros meses del bebé son los que provocan mayor sensación de incertidumbre en los padres. A menudo se les define como díficiles pero no es así. Lo que ocurre es que las dudas y la novedad hace que los recién estrenados papás se agobien en determinadas situaciones. Cuando un bebé nace, lo aconsejable es armarse de paciencia y consultar todo aquello que nos inquieta y que, como es normal, no sabemos.
Los recién papás han de marcarse una rutina concreta, de esta forma los miembros de la familia tendrán unos determinados hábitos a lo largo del día. Ser organizados, y eso incluye tanto al padre como a la madre, evitará situaciones de estrés y contribuirá a que la vida se desarrolle en un ambiente de calma y tranquilidad. Cuando uno se convierte en padre tiene muchas responsabilidades que antes no tenía. Sin embargo, es importante no olvidarte de tu vida anterior y dedicarte unos minutos diarios a tí misma. Lo mejor es encontrar el equilibrio en tu vida, lo que incluye tu nuevo cometido: educar a un hijo.
Por: Aida Gutierrez
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