El chupete se convierte para muchos niños en algo que les ayuda a tranquilizarse cuando están más alterados, a calmar su llanto, a calmarles el dolor cuando les salen los dientes… Para muchos, se convierte en algo que incluso les da seguridad.

Además, tiene otro tipo de ventajas: facilita el control de la respiración, reduciendo el riesgo de muerte súbita, y ayuda a los niños a permanecer boca arriba. Por otra parte, es cierto que es más recomendable que el dedo, ya que perjudica menos la dentadura.
Pero con todas sus ventajas, llega un momento en el que hay que quitarle el chupete al niño. De hecho, no es conveniente que lo lleve más de dos años. A los 24 meses el bebé dice sus primeras palabras, anda, empieza a controlar los esfínteres…
Es el momento perfecto para dejar el chupete, una reminiscencia de su etapa de bebé que, si se prolonga más allá de esta, puede acabar produciendo retrasos en el habla o incluso dificultades a la hora de relacionarse con otros niños.
Desde los 10 o 12 meses, hay que ir empezando a quitarle al niño el chupete. Lo mejor de todo es que empieces a hacerlo en torno a esta edad, para poder hacerlo poco a poco y sin prisas.
Para ello, desde el blog de bebés te damos algunos consejos:
- No dejes el chupete a la vista. Si no lo ve, es posible que ni se acuerde de él.
- Dáselo solamente en momentos muy concretos a lo largo del día, y solo si te lo pide.
- Por la noche, estate atenta y, cuando veas que se ha dormido, quítaselo.
- Realiza pactos con él: no sacarlo a la calle, usarlo solamente en su habitación…
Es normal que al principio le cueste un poco, pero verás como en poco tiempo ni se acuerda del chupete.
Imagen de Xonalcerto sujeta a Licencia CC
Pero tiene que llegar el momento (nada fácil para algunos) de quitárselo.
Por: Maria Duque
Etiquetas: chupete, quitar el chupete
Categorías: Consejos, Desarrollo

