
Muchas familias se hacen esta pregunta en las que ambos progenitores trabajan, cuando llega el momento de decidir cuál es la mejor opción, si madre de día o guardería, para el cuidado de sus hijos.
Las madres de día son educadoras, que atienden a varios niños en su propio hogar. Su horario es flexible y les proporciona una atención personalizada, dentro de un ambiente familiar.
No todos los padres tienen la suerte de contar con los abuelos u otros familiares a los que dejer confiadamente sus hijos y que no suponen un desembolso económico, pero otros muchos deben enfrentarse a la decisión de optar entre contratar los servicios de una madre de día para atenderlos o matricular al niño en una guardería.
Pros y contras de una madre de día
– Trato hacia el niño individualizado en un ambiente familiar.
– Buen seguimiento de las pautas sobre alimentación, siesta y juegos.
– Menos enfermedades víricas, que se trasmiten por el contacto con otros niños.
– Mayor flexibilidad de horarios.
– El cambio de cuidador puede crear inestabilidad en el niño.
– Coste económico es muy alto, pudiendo ser mayor si la persona es titulada.
– Sociabilización con otros niños escasa.
Pros y contras de una guardería
– Cubre todas las necesidades educativas básicas y vigila su desarrollo mental.
– El niño desarrolla su sociabilidad en contacto con otros niños.
– Los profesionales de la guardería poseen formación en Educación Infantil.
– Aunque puede desarrollar más enfermedades, su sistema inmune se fortalecerá.
– Precio más económico.
– Lista de espera para matricular al niño muy larga.
– Horarios poco flexibles y a veces no cuadran con los de sus progenitores.
– Si el niño tiene fiebre o enfermedad contagiosa, la guardería no se hace cargo de él y los niños contagiados de sus compañeros, deberán pasar temporadas en casa.
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