¿A qué colegio llevo a mi hijo?

Es evidente que todos los padres quieren lo mejor para su hijo. Pero el abanico de posibilidades es tan amplio, en cuanto a la elección del colegio se refiere, que intentaremos ayudaros con la futura decisión.

0 comentarios
martes, 7 octubre, 2008

En las grandes ciudades, el dilema de elegir colegio es mucho más complicado, porque hay más posibilidades y al mismo tiempo más desconocimiento y  eso lo convierte en una tarea más ardua para los papaás, que tienen que  investigar cómo es cada uno de ellos.

Lo primero que hay que tener en cuenta es qué tipo de educación queremos para nuestro niño, porque el colegio que eligamos será el definitivo, ya que no es conveniente cambiar al niño de colegio.

En caso de querer que tu hijo vaya a un colegio privado, las posibilidades también son muchas. Si queréis que el niño esté en un colegio religioso o por el contrario esté en un colegio privado y laico. También debéis contar con la posibilidad de que el niño acuda a un colegio público.

Para tomar la decisión final hay que tener en cuenta, que el colegio es un arraigo para el niño y por ello los padres deben meditar la decisión, ya que el niño comenzará a crear un ambiente propio con el lugar y los compañeros.

Cada centro escolar tiene métodos distintos de enseñanza y eso puede ser decisivo para que los padres se decidan.

En España, hay colegios que basan su enseñanza en el juego, sobretodo en cursos inferiores, también hay otros colegios que centran su política de enseñanza en que el niño aprenda a ser independiente, dando más libertad al niño para que sea consecuente con sus actos.

Por otro lado, también hay colegios que fortalecen el entusiasmo del niño ante las cosas y despierta la curiosidad por distintos temas.

Por último no nos olvidemos que aunque el colegio es "todo" para el niño, puesto que es su ambiete, su hogar por casi todo el día.

Los padres también juegan un valor fundamental de reforzar lo que el niño aprende en el cole, ya que para el pequeño ellos son el referente.

Contenidos relacionados

  • Limpieza y Cuidado de los Primeros Dientes

    Entre los 5 y los 7 meses los bebés empiezan a tener sus primeros dientes. Aunque es posible que se adelante o retrase según cada niño. El proceso es molesto y doloroso para ellos, por ello durante este tiempo se pueden mostrar irritables. También es normal que sufra un poco de fiebre o que tenga ganas de morder todo lo que pille por delante. Las madres debemos de estar atentas y empezar a cuidar desde ese mismo momento la dentadura de nuestro bebé. Una sonrisa perfecta comienza desde el mismo momento en el que aparece el primer diente. Entre los consejos más recomendables en esta etapa de dentición para que el bebé lo pase mejor, es darle algo para morder. Pero no cualquier cosa. Nunca le de algo lo suficientemente pequeño como para poder tragárselo. Lo ideal sería una gasa húmeda y fresca que él pueda tratar de morder y aliviar el dolor. En cuanto comiencen a salir sus dientes será hora de emplearse en su limpieza. Para los primeros dientes puedes usar una gasa húmeda y limpia para limpiarlos. Cuando salgan algunos más puedes comenzar a utilizar un cepillo de cerdas blandas para ello, pero utiliza sólo agua, no uses dentífrico has...


  • ¿Por qué los médicos recomiendan yodo en el embarazo?

    Mientras dure tu embarazo, es importante que tengas en cuenta la necesidad de alimentarte bien, y de que tu niño tenga todas las vitaminas, los nutrientes,… que necesite. Desde antes de tener tu hijo, debes hacerte responsable de darle todos los cuidados que necesita, que desde el principio y a lo largo del tiempo, serán muy importantes para su salud. Uno de ellos es la yodoprofilaxis, o los suplementos de yodo en la alimentación de las embarazadas. No han sido pocos los organismos de salud a nivel mundial que han manifestado que esta terapia es muy beneficiosa. Suplementar con yodo la alimentación de la embarazada, e incluso durante la lactancia, puede ser algo realmente positivo. Para empezar, hay que tener en cuenta que por lo general, en la población hay un déficit en la ingesta de yodo, que puede mejorarse, por ejemplo, utilizando sal yodada a la hora de condimentar las comidas. Pero cuando estamos embarazadas, e incluso en el caso de las madres que están dando el pecho, aumentan las necesidades de yodo, y no es suficiente tomar alimentos ricos en yodo o sal yodada para satisfacerlas. De ahí que son muchos los médicos que...


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *