Tratamientos para la amigdalitis infantil

La amigdalitis es una inflamación  o infección de las amígdalas, las cuales se hallan a ambos lados de la parte posterior de la faringe y ayudan a combatir las infecciones de las vías respiratorias del niño.

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adm834ha
miércoles, 14 marzo, 2012
rbby_77


Los niños que padecen amigdalitis, normalmente mejoran en una semana; aunque en ocasiones suele ser recurrente.

La amigdalitis puede ser vírica, que cursa con tos, ronquera, congestión nasal, ojos irritados y llorosos, diarrea y erupciones en la piel y en la boca o bacteriana, que cursa con síntomas como dolor de garganta y al tragar, fiebre, mal  aliento, garganta hinchada, ronquidos, náuseas, vómitos y dolor de estómago,  así como parches amarillos blanquecinos en la parte posterior de la garganta, bultos a los lados del cuello y erupción cutánea, en forma de quemaduras abultadas.

El tratamiento de la amigdalitis de tu hijo puede ayudar a prevenir la propagación de la infección a otras personas,  así como disminuir el riesgo de que el niño pueda padecer problemas de corazón o de riñón como resultado de la infección.

Para disminuir la fiebre y el dolor, se aconseja tomar ibuprofeno y evita dar aspirina a niños menores de 18 años de edad, ya que pueden desarrollar síndrome de Reye, que puede causar daño en el cerebro y en el hígado.

Si la amigdalitis es bacteriana y la causa el estreptococo, será neceasario la toma de antibióticos, que serán recetados por el médico y para reducir la inflamación de la garganta, será necesario la toma de esteroides.

Si el niño tiene cambios en la respiración cuando duerme, tales como los ronquidos, es posible que necesite extirpar sus amígdalas, con una cirugía denominada amigdalectomía, donde el dolor de garganta remitirá y no se producirá con tanta frecuencia.

Es importante que el niño descanse adecuadamente, que tome bastantes líquidos, para evitar pérdida de líquidos corporales,  realizar gárgaras de agua tibia con sal, para disminuir el dolor de garganta y prevenir la propagación de gérmenes, con una buena higiene y evitando compartir con el enfermo bebidas u otros alimentos.

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