El cólico del bebé en el primer trimestre se caracteriza por el llanto excesivo y sin motivo aparente. Su inicio aparece sobre la segunda semana de vida y persiste aproximádamente hasta el cuarto mes.
Aunque aparece a cualquier hora, es especialmente a partir de la tarde, cuando el niño empieza a llorar desconsoládamente gritando y encogiendo las piernas como si le doliera el vientre, que se ve abultado y lleno de gases.

Estos signos hicieron creer que la causa de llanto eran los espasmos de la musculatura intestinal, y de ahí que se le conozca como cólico, pero es posible que los mismos mecanismos que explican ese llanto, causen en los niños más sensibles un cuadro más prolongado del cólico, y que sean causa del intestino, pero no existe ninguna explicación convincente.
Las causas del cólico pueden ser debidas a una alergia a la leche de vaca o también puede ser un reflujo que no llegue a causar regurgitación visible de la leche, sea capaz de producir una quemazón en el esófago, aunque no padecerían un cólico auténtico, sino que sería un proceso que se confunde con él.
No hay ningún medicamento que lo solucione de forma radical, pero si una serie de recomendaciones que pueden hacerlo más fácil de sobrellevar y siempre empezando por descartar una alergia a la leche de vaca. Si se está dando el pecho al bebé, es aconsejable suprimir café, té y bebidas que la contengan sustancias como la cafeína o la teína.
Se debe de procurar que trague el menor aire posible con el biberón, asegurándose que la tetina siempre esté llena de leche y que el orificio del biberón tenga el tamaño adecuado; también, debe de eructar bien después de las tomas, así como, administrarle un medicamento especial para eliminar los gases.
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