
Sujeta a Licencia Creative Commons de Atribución. Autor: vivinha@
Acariciar a nuestro recién nacido es algo que, por instinto, lo hacemos todas. Pero queremos hoy aconsejarte y decirte que es bueno dar masajes a tu bebé. Desde aquí te animamos y te ayudamos a hacerlo lo mejor posible.
Los masajes pueden traer muy buenas consecuencias para el desarrollo de tu bebé y para mejorar el contacto afectivo con tu hijo. Los padres que desarrollan el sentido del tacto con sus bebés generan soltura en la relación mutua y son capaces de «controlar» al pequeño más fácilmente.
¿Cómo debo masajear a mi bebé?
– En primer lugar tienes que estar tranquila pues tu instinto materno te ayudará a hacerlo lo mejor posible. Antes de iniciar el masaje colócate en una posición cómoda pues el bebé debe notar que tú estás bien y relajada, a continuación puedes empezar a masajear al niño.
– Empieza por el pecho deslizando tus manos del centro hacia los lados y después pasa a los brazos girando al bebé de lado, sujetándolo por el hombro y haciendo movimientos desde el hombro hacia el pulso.
– Posteriormente, masajea sus manos, estirando suavemente cada uno de sus deditos; haz lo mismo con los dedos de los pies. Finalmente, pon las manos a la altura de su estómago y deslízalas hacia abajo en dirección a la tripita; esto ayudará a tu bebé si tiene problemas de gases.
Si el niño no es muy pequeño, puedes también darle un masaje en la espalda, siempre desde el centro hacia los laterales. Puedes empezar a darle los masajes desde primer mes de vida y es conveniente hacerlo a diario, antes o después del baño y en un ambiente relajado.
Ventajas de los masajes
1- Ayuda a aumentar su auto-estima.
2- Ayuda a relajarse y aliviarlo del estrés.
3- Permite al bebé tener un sueño profundo y tranquilo.
4- Aumenta el contacto afectivo entre el niño y sus papás.
5- Ayudan a regular y reforzar las funciones respiratorias, circulatorias y gastrointestinal del bebé.
Ya ves que esto de dar masajes es una actividad muy sencilla y fácil de realizar, pero a la vez trae enormes consecuencias positivas para tu bebé y tu relación con él. Debéis aprovechar ese momento para desconectar de las preocupaciones diarias y del estrés para compartir con vuestros hijos un momento esencial en el día que a la larga os beneficiará a ambos.