Cómo tratar las infecciones respiratorias agudas en niños

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Las conocidas como infecciones respiratorias agudas (IRA) son habituales para los pequeños de la familia, especialmente durante los meses de invierno, ¿lo sabías?, en nuestras manos disponemos de los medios necesarios para combatir algunos de los síntomas asociados a este tipo de afecciones, te lo contamos.

El hecho de que las infecciones respiratorias agudas o IRA afecten en un mayor porcentaje a la población infantil es algo que aparece reflejado en muy diversos estudios emprendidos al respecto.

Para ser más exactos, los lactantes y preescolares son los que más se ven afectados por este mal, produciéndose en la práctica totalidad de los casos como consecuencia de un virus. Pero, ¿de qué tipo de infecciones estamos hablando exactamente?, dentro de las siglas IRA podemos englobar lo que se conoce como la otitis, los catarros, resfriados, laringitis, faringitis o, incluso, sinusitis, entre otros muchos.

Por ejemplo, si nos centramos en el caso de la otitis, has de saber que este tipo de infección tiene un origen vírico, acompañado de fiebre, vómitos, diarrea y otros síntomas característicos del catarro. Si, por el contrario, nos fijamos en la faringitis, inflamación de la faringe, o laringitis, inflamación de la laringe, hay que recordar que nos encontramos ante un tipo de afecciones que suelen ser recidivantes, es decir, que se vuelven a producir tras pasar por un período de curación.

Precisamente, la persistencia de muchas de estas infecciones respiratorias agudas a las que nuestros pequeños se ven sumidos, sobre todo durante los meses de frío invernal, es lo que nos lleva a recurrir a todo tipo de medicamentos complementarios que contribuyan, en la medida de lo posible, a la mejora de su bienestar y su pronta recuperación.

Como padres, la preocupación que sentimos hacia nuestros retoños es algo que nos lleva a tomar decisiones precipitadas y a buscar soluciones eficaces para la mejoría de nuestro pequeño.

Una de las alternativas más socorridas en estos casos es la relacionada con la homeopatía, un método terapéutico muy utilizado en el ámbito de la pediatría, precisamente para tratar esta clase de trastornos. Los tratamientos homeopáticos, además de ofrecer unos resultados especialmente satisfactorios para los pacientes y no presentar efectos adversos, pueden usarse como tratamientos preventivos.

Los homeópatas se encargarán de tratar las afecciones del pequeño de manera totalmente individual, para conocer su sintomatología concreta y determinar qué tratamiento es el más adecuado en función de sus necesidades y situación.

¿Y vosotros?, ¿habéis hecho uso de la homeopatía para tratar estas afecciones?, ¿cómo fueron los resultados?

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