A nadie le gusta ver tener un hijo con conductas de maleducado o irrespetuoso, mucho menos nos gusta que nuestros hijos tengan esas conductas, por eso hoy hablaremos de las pequeñas cosas que puedes hacer para evitar los diferentes trastornos emocionales de los pequeños.
Cuando son un poquito más grandes es importante que no le compremos todo lo que piden, en el caso de que lo hagamos se volverán caprichosos y no entenderán razones cuando le digamos que no a algo. Lo mismo pasa cuando tengan un problema, no es aconsejable darles siempre la razón, y más cuando no la tienen.

No debemos dejarlos hablar de una manera grosera, si bien ahora es más común y la mayoría de los niños lo hacen nosotros tenemos que poner un límite en el tema, sino después se convertirá en un mal hábito y difícil de cambiar.
Tampoco debemos avergonzarlos en los casos de que hagan caprichos, y mucho menos debemos avergonzarnos nosotros como adultos.
No debemos castigarlos todos los días, sino se volverá una costumbre y no podrán diferenciar cuando realmente el castigo es serio, es importante que en el caso de que hagan cosas estén mal les llamemos la atención. En este punto debemos encontrar un equilibrio, no es sano que vivamos retándolos porque no hacen las cosas taly como nosotros queremos. Nunca debemos pegarles, enseñémosles desde pequeños la importancia del diálogo.
Es importante que las madres y los padres nos pongamos de acuerdo en los límites y la forma en que vamos a educar a los pequeños. Suele pasar que las madres digamos que no a algo y los padres accedan, o viceversa, esto causará en los niños una confusión.
Desde muy pequeños debemos enseñarles a nuestros hijos diferentes normas y valores y si bien al principio podemos pensar que no nos escuchan o que no hacen caso, lentamente las irán incorporando. Una de las formas de incorporar los valores es mediante el ejemplo.
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