
El autismo es una enfermedad que afecta a un reducido porcentaje de personas dentro de la sociedad. Reconocerlo no es fácil porque sus síntomas suelen achacarse a la falta de atención o la timidez. Identificar autismo en los bebés es todavía más complicado si cabe. Desde nuestro blog de bebes te damos las claves para hacerlo.
Los prímeros síntomas del autismo aparecen durante los primeros años de edad de la persona, no antes de los 2 o 3 años. Ser introvertido, tener problemas de integración social o no expresarse con normalidad son algunas de sus manifestaciones que raramente podemos advertir en los bebés. Por lo general, el autismo afecta más a los niños que a las niñas. Aunque no tiene cura, si se sigue un tratamiento específico sus efectos se van mitigando.
Un niño autista tardará más tiempo en reconocerse así mismo y a su entorno. Le costará emitir cualquier tipo de sonido, puede pasarse horas mirando embelesado un objeto y no mostrará apenas contacto con su ambiente. El autismo provoca ausencias muy significativas en la vida del pequeño. Normalmente no son niños que jueguen, son incapaces de adquirir rutinas por sí solos y parece que no buscan ninguna forma de comunicación con su entorno.
El autismo provoca que los niños realicen movimientos corporales estereotipados como mover los brazos compulsivamente. Suelen tener sus intereses muy marcados hacia algo concreto. Además si un niño autista percibe cambios en su entorno, aunque sean imperceptibles, se mostrará afligido e incluso agresivo hasta consigo mismo.
Por: Aida Gutierrez
Etiquetas:
Categorías: Infancia, Recién nacido


