Vajillas para Bebés

Las vajillas para bebés son un excelente incentivo para que los niños se animen a comer solitos. Realizadas a su medida tanto en tamaño como en prestaciones, las vajillas para bebés constituyen para los padres una ayuda estupenda a la hora de que el niño vaya cogiendo autonomía. Ahora te ofrezco unas claves para no equivocarte al elegir.

0 comentarios
miércoles, 12 diciembre, 2007
vajillas bebes

Para que los pequeños se vayan familiarizando con tenedores, cuchillos y platitos, elige una vajilla de colores llamativos o con dibujos de sus personajes favoritos. Intenta que los cubiertos sean inoxidables, las bandejas antideslizantes y todo apto para el lavavajillas. Decántate por aquellas que además tengan tapita en tazas y vasos, tu hijo aprenderá a comer sin manchas. Te ahorrá trabajo a ti y le facilitará la vida al crío.

Marcas especializadas en bebés e infancia tienen disponibles estos artículos. Jané por ejemplo nos presenta su vajilla, set individual que incluye los tres cubiertos, bol y vaso con tapita, un plato y un babero. Podemos comprarlo en establecimientos especializados por unos 17,60 euros.

En la cadena Prènatal, como ejemplo de mundo para el bebé, encontrarás también una gran variedad de estos artículos.

Pero no pensemos que únicamente las tiendas especializadas en bebés venden estos utensilios. Tiendas de decoración y diseño también ofrecen estos artículos, aunque en ocasiones menos especializados. Así IKEA nos presenta el set Duktig, con platitos, vasos y cubiertos indicado para niños a partir de tres años. Aunque contraindicado con el lavaplatos, es una opción interesante.

Pero estos son sólo algunos ejemplos recomendables, decídete por el que más te guste mientras sea seguro para tu bebé.

Contenidos relacionados

  • Reforzar la unión con tu bebé

    Desde el momento en que tienes al bebé en tus brazos, hay gran cantidad de cosas que puedes hacer para reforzar más el vínculo entre vosotros. Lo cierto es que se trata de una unión que ya empezó cuando estaba en tu vientre, y es que el vínculo entre madre e hijo es algo único. Desde que estaba dentro de ti, el bebé podía escuchar tu voz, los latidos de tu corazón, sentir tu tacto… Por eso, ahora que está a tu lado, puedes disfrutar de muchas cosas juntos. Por ejemplo, es importante que mantengas con él mucho contacto corporal, ya que el contacto de piel con piel refuerza el vínculo maternofilial. Pero además, involucra al padre, deja que descase sobre su pecho después de cambiarle los pañales, por ejemplo. Además, es importante que el padre tenga su papel en la vida cotidiana. Hay estudios que aseguran que los bebés que son bañados por sus padres unos tres días  a la semana tienen menores dificultades a la hora de hacer amigos. Es importante que dediques un tiempo a estar con el bebé, a jugar con él, a hacer «tonterías»: mimos, soplarle en la cabecita, hacerle cosquillas… Recuerda la importancia del...


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *