Cómo llevar al recién nacido en brazos

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Sujeta a Licencia CC de Atribución. Autor: Emma Freeman Portraits

Ante la fragilidad de los recién nacidos, los padres deben tener cuidado a la hora de coger al bebé en brazos. Te damos algunos consejos para que este acto sea del todo seguro.

Cuando cojas al bebé en brazos debes hacerlo muy lenta y suavemente, y sobretodo con serenidad. Procura tenerlo siempre cerca de tu pecho, pues el contacto con tu piel y el sonido de los latidos de tu corazón le tranquilizarán. Al recién nacido le encanta el contacto piel a piel, para acostumbrarse al olor y tacto de la piel de los padres, esta familiaridad le producirá sosiego y clama.
No es hasta el primer mes de vida cuando el niño empieza a controlar los músculos de su cuello, por lo que hasta entonces no tiene control sobre su cabeza. Al levantarlo y acostarlo debes sujetarla con una mano, pues si le sueltas la cabeza se asustará al sentir que ésta cae hacia atrás. Con el brazo que tienes libre debes situarlo en su espalda, para sujetarlo desde la nunca a lo largo de su columna vertebral.
Para levantarlo desliza una mano por debajo de la nuca sujetándole así la cabeza, la otra colócala en la parte baja de la espalda. Una vez lo hayas levantado debes acercarlo a tu cuerpo y acurrucarlo entre tus brazos.
Procura no cogerle con las manos frías, pues el cambio de temperatura no les suele gustar mucho y protestará. Tampoco lo hagas con brusquedad, una buena opción es hablarle dulcemente antes de levantarlo. Y nunca tires de sus bracitos o sus manos para erguirlo, sus músculos aún no tienen suficiente fuerza y le harás daño.

Cuando llevas a bebé en brazos, una buena forma de andar con él es apoyar su cabeza en el codo doblado del brazo, ligeramente inclinado. El resto del cuerpo descansará sobre el antebrazo, con la muñeca rodeándolo para sujetarlo. La otra mano se coloca sobre el la parte baja de la espalda y las piernas; de forma que podamos ver y observar las reacciones del recién nacido.

Otra forma se llevarlo en brazos es sostenerlo contra la parte alta del pecho, con la cabeza apoyada en el hombro. De este modo su cabeza no se moverá y se sentirá seguro, la otra mano sirve de apoyo a su culete.

Las mochilas y bandoleras son muy cómodas pero no se deben utilizar antes de que sostengan bien la cabeza. La postura que adoptan dentro de éstas es beneficiosa para el niño, pues se mantiene en contacto con el cuerpo de quien lo transporta y le permite observar el entorno que le rodea.

Para dejarle de nuevo en la cuna, mantén una mano en su cabeza y otra en la parte baja de la espalda. No le dejes bruscamente y procura no ponerte pulseras o anillos que pueda engancharse.

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Categorías: Consejos, Recién nacido


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