Diabetes y embarazo

La diabetes suele ser detectada en diferentes etapas de la vida de las mujeres. La mayoría de las veces esto ocurre durante los años donde la mujer es aún fértil, y al quedar embarazada debe ser controlada para que la diabetes no llegue afectar la salud del bebé ni la de la madre.

Cuando una mujer embarazada está enferma de diabetes puede tener un hijo con defectos congénitos y otros problemas más en su salud, y el las madres pueden aparecer problemas como un aborto involuntario o la muerte del feto. Por eso es tan importante que el médico vaya guiando a las mujeres durante la gestación.

embarazo

Cuando hablamos de diabetes nos estamos refiriendo a una condición mediante la cuál el organismo no cuenta con la capacidad de asimilar los azúcares y los almidones (carbohidratos) que se necesitan en la alimentación, con el fin de producir energía. El organismos provoca que la insulina sea muy poca en el páncreas o que no pueda usar esa insulina. Como consecuencia de esto el cuerpo acumula más azúcar de lo que necesita en la sangre. Este exceso puede causar daño en los diferentes órganos.

Existen tres tipos de diabetes, el tipo 1, el tipo 2 y el gestacional. La diabetes tipo 1 es cuando el organismo no tiene la capacidad de producir insulina. En este caso los médicos señalan la importancia de aplicarse inyecciones de insulina todos los días y llevar una dieta acotada. La diabetes tipo 2 es controlada mediante una dieta apropiada. En estos casos también es muy bueno hacer ejercicio todo los días.

La diabetes gestacional es la que afecta a las mujeres durante el periodo de gestación. En muchas ocasiones se puede controlar únicamente con una dieta y hacer ejercicio, pero en otros casos también deben recibir inyecciones o píldoras para la diabetes. Algunas de las mujeres que tienen diabetes durante el embarazo luego de esta etapa la enfermedad desaparece, otras, en cambio, derivan en una diabetes tipo 2.

Si esta enfermedad no es controlada durante la gestación podrá tener consecuencias en la madre y en el bebé. Pudiendo ocasionar, por ejemplo, un bebé muy grande que podrá ocasionar problemas en el parto. Además, los pequeños pueden tener defectos de nacimiento y las madres pueden tener presión arterial muy alta, enfermedades renales, problemas en el sistema nervioso, problemas cardiacos, ceguera.

Por eso, como siempre te recomendamos, es muy importante que durante tu embarazo tengas los controles médicos necesarios.

Foto | Flickr CC

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