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El estreñimiento en el bebé es una de las mayores preocupaciones para los padres. Hoy os explicamos cuales son sus causas y cómo debe evitarse.
El estreñimiento se produce en el último tramo del intestino grueso, es decir, el colon, que está constituido por un canal llamado recto, que desemboca en el ano y en el que se almacenan las heces antes de ser evacuadas. Cuando las heces acumuladas son blandas, este hecho no produce ningún dolor, pero si son duras y compactas causan dolor al bebé. Por ello, con el fin de evitar el dolor, los pequeños bloquean la evacuación. Como consecuencia de ello la masa fecal se queda en el recto, aumenta de tamaño y se endurece, haciendo que los esfuerzos para expulsarla sean cada vez mayores. Además, pueden acabar formándose sobre la piel pequeñas heridas, llamadas fisuras, que hacen aún más dolorosa la evacuación.
El endurecimiento de las heces se debe básicamente a la alimentación, ya que la sustitución de la leche materna por la artificial suele tener este resultado. Este fenómeno se agrava con el destete, cuando el cambio de alimentación puede provocar un estreñimiento temporal en el niño. Esto ocurre por que la leche materna contiene un azúcar, la lactosa, que hace que las heces del niño que toma pecho siempre sean más o menos fáciles de expulsar. La lactosa, que se digiere en poca cantidad, llega al final de la digestión sin haber sufrido ningún tipo de alteraciones, haciendo que las heces sean más fluidas debido al agua que éstas retienen.
Hay algunas ocasiones en las que nuestro hijo puede sufrir un estreñimiento temporal como durante una enfermedad o inmediatamente después de ella. Pero esta circunstancia es una reacción normal, no sólo en los bebés, pues cuando alguien está enfermo pierde apetito y el organismo produce menor cantidad de residuos para eliminar. Estas heces suelen ser duras y secas, ya que para compensar la pérdida de líquidos, el organismo absorbe el agua del contenido intestinal. Asimismo, es posible que un episodio de diarrea siga a un período de estreñimiento.
Algunas formas de evitar el estreñimiento o aliviarlo si ya se ha presentado, son:
- Seguir el tiempo que sea posible con la lactancia materna que, entre otras ventajas, contribuye a mantener las heces blandas.
- Añadir malta a la leche o al yogur puede servir de ayuda a niños más mayorcitos.
- Enriquecer la dieta del niño con fruta y verdura, alimentos ricos en fibras, que favorecen el tránsito intestinal, especialmente las ciruelas. La fibra hincha las heces, que adquieren mayor volumen, permitiendo un tránsito intestinal más rápido y sin problemas.