La fruta ayuda a los más pequeños de la casa a aportar al organismo una serie de nutrientes fundamentales para su correcto desarrollo como vitaminas, antioxidantes, hidratos de carbono y minerales.

La fruta, en todas sus variedades, es uno de los alimentos más completos y saludables que suele gustar a los más pequeños, pero no a todos. A algunos bebés y niños les cuesta comer fruta.
Desde este blog dedicado a los más pequeños te damos una serie de consejos para que lo consigas:
- Para los bebés lo mejor es seguir las indicaciones del pediatra, introduce en su dieta una a una las frutas, en principio poca cantidad y que sea como parte de un juego.
- A los más mayores no se les debe obligar ni forzar a comerla, cárgate de paciencia, corta pequeños trozos de fruta y háblale mientras tú también comes de la misma fruta, lo buena que está, que es la favorita de Dora la exploradora o es lo que comen los Baby Toones antes de jugar. Existen vídeos como los de Baby Einstein en los que los personajes las comen, pónselos mientras el lo intenta.
- Si no lo consigues, tranquila, prueba otro día. Lo normal es que a la primera no cuele. Eso sí, insiste, prepara la fruta de otra forma, dibuja algo en ella, algo que le llame la atención.
- Procura que a la hora de la comida vea como los mayores también coméis fruta y mientras lo hacéis, decid varias veces “qué rica está la fruta”, “la fruta te ayuda a crecer”. Ya sabes que les encanta imitar lo que ven.
- Dispón un plato de fruta de muchos colores y que ellos participen de la decoración. Si colaboran en su composición seguro que les hace más ilusión probar la fruta.
- Un buen consejo es que jueguen con las frutas, que conozcan su color, su nombre. Dale manzanas, plátanos, naranjas, melocotones sin quitarles la piel para que las toquen y se familiaricen.
Si consigues que la pruebe, hazle saber lo bien que lo ha hecho y lo bueno que va a ser para él.
Se admiten consejos y técnicas nuevas.
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