
Los parques para bebés son muy prácticos porque en su mayoría son plegables y sirven tanto para poner en interiores como exteriores. Además el material acolchado y la forma redondeada de los bordes es perfecta para que el pequeño no se haga daño.
Puedes adquirirlos en grandes superficies y en tiendas especializadas para bebés y su precio oscila entre los 80 euros y los 160 euros dependiendo de las prestaciones. Los materiales pueden ser maya de red, yo os recomiendo uno de haya maciza de Geuther, plegable y con os ruedas con freno para desplazarlo con facilidad.
Contenidos relacionados
- Los Mejores Juguetes para mi Bebé
Para que un juguete cumpla su objetivo y satisfaga las necesidades de nuestro bebé deberá corresponderse con sus alicientes y posibilidades, acordes a su desarrollo para que pueda continuar con su etapa evolutiva sin sobresaltos. Si los juguetes que compramos pertenecen a una edad anterior, el bebé se aburrirá y no tendrá motivación. Por contra, si son de una etapa superior, se angustiará por incompresión o falta de aptitudes. Así, para los recién nacidos es recomendable que los juguetes sean de colores brillantes, que llamen su atención, de peso ligero, y atractivos al tacto, que, en muchas ocasiones, es su principal referencia a la hora de saber si lo que tienen entre manos es apetecible. Por ejemplo: libros de tela o de cartón, grandes bloques de fácil movimiento, muñecas, animales o cualquier pelota u objeto flotante. El mejor aliado puede ser un ‘Buscando a Nemo’ o cualquier otro animal de la colección Teatro Toy, que permita al niño abrazarlo con facilidad. Si bien los juguetes para esta edad debían cumplir una función de captación, de persuasión a los sentidos de nuestro pequeño, la etapa posterior que va desde...
- Niños con buenos modales
No hay nada más lindo que ver un niño educado, que pide las cosas por favor y dice ‘gracias’ al recibir algo. Pero esto no sucede de un día para otro, la educación de los niños es un proceso largo y trabajoso. Por más que muchas veces pongamos empeño puede ser que bajo alguna circunstancia particular lo niños quieran actuar como se les da la gana, sin escuchar nuestros consejos. Es en estos momentos cuando debemos armarnos de paciencia y repetir hasta el cansancio lo que es correcto. Nosotros debemos ser el ejemplo de los niños. De nada sirve que le indiquemos la importancia de responder un saludo amable, si cuando nos saludan damos vuelta la cara o respondemos groseramente. A la larga, cuando crezcan, los niños nos agradecerán haberlos educado. Es cuestión de tiempo. Puede pasar que lo valoren cuando tengan sus propios hijos o cuando deban relacionarse con otras personas y vean que pidiendo las cosas mal no obtendrán ningún resultado. Para obtener buenos resultados debemos llenarnos de paciencia, y después debemos ser repetitivos ya que las conductas repetitivas se vuelven hábitos. También es importante que los frenemos cu...
