¿Cómo se produce el Estrabismo?

El estrabismo se caracteriza por la aparición de desviaciones oculares y por la imposibilidad de mantener ambos ojos paralelos entre sí, como la bizquera que es una forma de estrabismo.

Es muy frecuente,  antes de los seis meses de edad y se debe a la presencia de una debilidad en los músculos que se encargan de mantener los ojos en su posición normal, denominándose estrabismo transitorio o aparente. Después de esta edad,  constituye un estrabismo verdadero que,  generalmente,  requiere de un tratamiento, para evitar que el ojo pierda la visión.

Estrabismo

Aunque no puede determinarse la causa exacta del estrabismo, la mayoría de las veces son congénitas o hereditarias. La desviación se produce generalmente en dirección a la región media de la cara, y puede ser siempre del mismo ojo o bien alternarse en ambos, pudiendo ser permanente o intermitente.

Una vez que los músculos  hayan madurado y gobiernen la movilidad ocular, el estrabismo suele desaparecer sólo. El diagnóstico definitivo debe realizarse al sexto mes de vida por un oftalmólogo e imponer un tratamiento si es necesario; generalmente,  se utilizan parches oculares sobre el ojo sano, que deberán de llevarse durante todo el día para obligar al ojo desviado a ejercitar su musculatura.

Existen una serie de ejercicios llamados ortópticos, que pueden realizarse solamente en niños mayores de 5 años, porque antes de esa edad es prácticamente imposible la colaboración del niño.

Puede ser necesario en algunos casos, tratamiento quirúrgico, que puede ser realizado a partir del año de edad, para prevenir fallos en la fusión visual y evitar disminuciones en la agudeza visual del ojo del bebé, que padece de estrabismo.

El tratamiento del estrabismo es  largo, pero efectivo en la mayoría de los casos. Es importante tener  paciencia y constancia por parte de los padres,  para lograr transmitir tranquilidad al niño y conseguir un resultado óptimo.

Dependiendo del grado de estrabismo del niño, el tratamiento puede únicamente requerir el uso de gafas o el de una cirugía para cambiar la posición de los músculos del ojo con eficacia, permitiendo la alineación correcta de los dos ojos.

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