Regurgitaciones en el Bebé

Autor: 1
Comparte este artículo
Regurgitaciones en el Bebé

Hace unos días os hablábamos de los vómitos que puede padecer el recién nacido y hoy vamos a hablaros de las regurgitaciones en el bebé porque muchos padres no diferencian bien, sobre todo al principio, los unos de las otras.

El término regurgitación define la salida espontánea del contenido gástrico a la boca del bebé. Suele producirse, normalmente, cuando el pequeño erupta o expulsa el aire debido a que éste ha comido más de lo que su estómago puede aguantar. Las regurgitaciones suelen producirse hasta los primeros seis meses de vida del niño y pueden seguir presentes hasta que el niño cumpla un año de edad.

Como decimos, las regurgitaciones en el bebé se producen de manera espontánea sin que el pequeño haga ningún esfuerzo. Además, no tienen lugar justo después de darle de comer y tampoco expulsa una gran cantidad de contenido gástrico. Estas son las diferencias fundamentales entre las regurgitaciones y los vómitos en el bebé.

Los médicos afirman que es totalmente imposible que los bebés regurgiten, pero existen unas técnicas que os pueden ayudar a reducir estas expulsiones:

  • Lo mejor es que le deis de comer unos minutos antes de que el niño esté demasiado hambriento. De esta forma, se evitará que el bebé coma con una elevada ansia y permite prevenir las regurgitaciones.
  • Relacionado con el punto anterior, es importante que deis de comer al bebé tranquilamente, sin prisas.
  • No interrumpir ese momento de la toma y evitar que se produzcan ruidos o situaciones que distraigan al bebé mientras come.
  • No dar el biberón cuando el pequeño está acostado en la cuna y comprobar que éste tenga las medidas adecuadas.
  • Hacer que expulse los gases cada pocos minutos durante el momento de la comida
  • No obligarle a comer, si el bebé se retira del pecho materno
  • Acostar al pequeño de manera vertical, una vez que ha comido
  • Evitar que el bebé tenga mucho movimiento cuando ha terminado de comer
  • Colocarle en la cuna con la cabeza un poco más alta que el estómago

Para terminar, hemos de deciros que las regurgitaciones en el bebé no deben preocuparos porque no son síntomas peligrosos ni pueden provocar ningún daño al pequeño.

Fuente: Ser Padres

Por:
Etiquetas:
Categorías: Consejos, Infancia, Recién nacido


1 Comentarios Enviar un comentario


  • avatar
    Isabel

    Me pueden aclarar la diferencia entre regurgitaciones y reflujo gastroesofagico