
Sujeta a Licencia CC de Atribución. Autor: Precious Khyatt
Durante el período de gestación el cuerpo de la mujer cambia mucho, hoy en Cosas de Bebés explicamos los cambios que acontecen en los senos, a qué se deben y cómo pueden evitarse, o por lo menos reducirse.
Causas de los cambios en los senos durante el embarazo:
1. Cosquilleo, hinchazón, sensibilidad al tacto o molestia. Para muchas mujeres, uno de los primeros signos del embarazo es la molestia en los senos. Esa molestia está ocasionada por la mayor cantidad de hormonas femeninas en el cuerpo.
2. Aumento del tamaño del seno. Al principio del embarazo, se acumula grasa en los seno s y por ello las glándulas mamarias aumentan de tamaño. Es posible que a las seis semanas los senos hayan crecido notablemente, pero seguirán creciendo en tamaño y peso durante todo el embarazo.
4. Venas más grandes y visibles. Debido al aumento en el suministro de sangre a los senos, es posible que aparezcan venas azuladas debajo de la piel.
5. Los pezones y areolas. Los pezones se tornan más oscuros y pueden notarse más. Las pequeñas glándulas de la superficie de las aréolas se elevan y se tornan irregulares. Esas irregularidades o bultitos producen una sustancia aceitosa que evita que los pezones se resquebrajen o resequen.
6. Secreción. Entre las semanas 12 y 14, algunas mujeres tienen secreciones de los senos. Esa secreción es el calostro – el líquido que nutre al bebé los primeros días después del parto antes de que los senos comiencen a producir leche- éste puede salir por sí solo o al masajear el seno y durante la excitación sexual. A principios del embarazo, el calostro suele ser espeso y amarillo y al acercarse el momento del parto, se torna más pálido y casi incoloro.
Cómo reducir las molestias ocasionadas por estos cambios:
- Utilizar un sostén de embarazo. Este tipo de prenda aumenta la sujeción tanto del pecho como de los músculos de la espalda.
- Usar un modelo de sostén especial para dormir. Para mejorar el descanso existen estos sujetadores, más holgados que los que se utilizan durante el día, y generalmente de algodón natural para evitar irritaciones.
- Almohadillas protectoras. Si ya ha empezado la secreción de calostro, es recomendable utilizar almohadillas protectoras desechables o lavables. Y dejar secar el pecho al aire un par de veces al día o después del baño.
- Respecto a la higiene: No es bueno lavar la aureola o los pezones con jabón normal, pues reseca la piel y puede producir tirantez o grietas en ellos.
Por: María Crespo


