Las preocupaciones son normales en el embarazo, aunque la mayoría de los embarazos se consideran de riesgo bajo, pero la mejor manera de asegurarse que el bebé va a nacer sano, es vivir un estilo de vida saludable; para ello deberás de tener en cuenta los siguientes aspectos:

– Obtener atención médica temprana, de manera que el médico te pueda hacer un seguimiento y te pueda recomendar lo más aconsejable para tu estado; será importante incluso antes de quedarte embarazada, expresando tu sentimiento al médico, para saber si el momento que has elegido para concebir, es el adecuado.
– LLeva una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, cereales integrales, legumbres y ácidos grasos y evita en lo posible las grasas saturadas, los dulces y la comida chatarra.
– Haz ejercicio regularmente, lo más aconsejable en tu estado es el ejercicio suave, como las caminatas o el Pilates, que ayudarán a mantener tu flexibilidad y a no aumentar exagerádamente de peso.
– Evita el alcohol, tabaco y otras drogas.
– Limita la ingesta de cafeína; son más aconsejables las tisanas de hierbas.
– Evita los rayos X, bañeras de hidromasaje y saunas, no es aconsejable en tu estado y puede ser perjudicial para el bebé; es mucho más saludable tomar el sol a primera hora de la mañana y los paseos por la orilla del mar. Si quieres tomar un baño, hazlo tranquila y relajadamente en la bañera de casa.
– Evita en lo posible las infecciones; una dieta saludable y unos hábitos de vida sanos, te ayudarán en gran medida.
– Consume un suplemento de ácido fólico y no abandones la prescripción y los consejos dados por el médico.
– Controla las calorías, estar embarazada no significa comer en exceso.
– Los minerales como el calcio y el hierro son extremádamente importantes en el embarazo, controla tu dieta de manera que incluyas estos minerales en ella.
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