
Las grietas en los pezones, parece que son un problema común de los senos entre las madres lactantes y puede hacer que la lactancia materna sea dolorosa e incómoda.
Muy a menudo está causada por una posición incorrecta de la lactancia materna, un mal enganche del bebé, secado inadecuado de los pezones después de la alimentación, o el uso excesivo del mismo pecho para alimentar al bebé.
Existen otras condiciones como pezones invertidos, piel seca, eczema, candidiasis del pezón, y uso incorrecto de la bomba de mama, que pueden contribuir a la aparición de grietas en los pezones; así como una infección de candidiasis en la boca del bebé, conocida como candidiasis oral.
Los pezones agrietados se pueden aliviar mediante la adopción de las siguientes medidas:
– Correcta lactancia; es importante asegurarse de que casi la totalidad de su areola y el pezón entero está en la boca del bebé, de que sostengas al bebé en una posición cómoda y de que debes de cambiar de pecho en cada comida.
– Utiliza sólo agua para limpiar tus pezones y déjalos secar al aire un tiempo, todos los días. Después de cada alimentación, aplica un poco de leche materna a tus pezones y deja que se sequen al aire.
– El aceite de coco es un remedio casero muy utilizado para pezones agrietados; también frotar gel fresco de aloe vera es un remedio natural eficaz para esta enfermedad y realizar una cataplasma hecha de hojas de milenrama; el aceite de milenrama infunde un alivio inmediato del dolor y ayuda en el proceso de curación.
– Coloca hielo en los pezones para reducir el dolor.
– Aplicación de crema o pomada de caléndula en los pezones después de cada comida y no olvides lavarte antes de la hora de la comida siguiente.
– Aplicación de una mezcla de aceite de oliva y jugo de limón durante el embarazo, que ayudará a evitar las grietas en los pezones; recuerda que es muy recomendable dar masajes a tus pechos con aceite de almendras dulces o de manteca de karité, con el fin de preparar los pezones para la lactancia.
Fuente Imagen thinkstock