
La sobreprotección es predominantemente una forma de pensar; es la creencia de que los niños no puedan superar las dificultades por sí mismos, y puede ocurrir en cualquier grupo socio-económico. Es más probable que ocurra en familias donde ha ocurrido una muerte o una tragedia.
Un niño sobreprotegido evita situaciones nuevas y parece esconderse detrás de sus padres cuando surgen dificultades o desafíos; puede suceder a cualquier edad, pero a menudo se hace más evidente en la escuela primaria, cuando los niños cumplen los desafíos. Puede haber ocurrido en los primeros años, pero los resultados sólo se hacen evidentes durante esta etapa.
A veces, circunstancias como la desintegración familiar, un cambio de situación o la enfermedad de los padres puede conducir a una sobreprotección como una forma de compensación. Es difícil de romper un patrón de sobreprotección; sin embargo, si un niño es tan dependiente de los padres, que piensa que no pueden vivir sin ellos, entonces es el momento de tomar alguna acción.
Otra manera de dejar el hábito de sobreprotección, es hacerlo a hurtadillas; pco a poco los padres necesitan dar marcha atrás en la asistencia que proporcionan a los niños y pueden empezar por insistir en que los niños vayan sólos a la escuela, siempre y cuando sea seguro, se levanten sólos cada mañana y otras formas simples de auto-ayuda cuando sea necesario.
Se puede vencer el hábito de sobreprotección dando a los niños ideas, consejos y técnicas para hacer frente a sus retos en lugar de permitirles evitar los problemas. Es necesario que los padres enseñen y apoyen, en vez de proteger o compensar en los problemas sociales, físicos o intelectuales que pueden ocurrir.
Los padres deben demostrar una inquebrantable confianza en la capacidad que tiene el niño para enfrentar y defenderse por sí mismo; sin embargo, es necesario saber cuándo los niños necesitan su ayuda, para echar una mano de vez en cuando.
Fuente Imagen ThinkStock.
Contenidos relacionados
- Claves para ayudar a hablar a tu hijo
Algunos niños pueden llegar a los tres años sin decir su primera palabra; sin embargo la edad media de las primeras palabras de los bebés, se suele dar alrededor de los diez u once meses. Los niños se desarrollan a velocidades diferentes y no se puede comparar unos niños con otros; puedes seguir estos sencillos consejos, para ayudar a tu bebé a pronunciar sus primeras palabras. La comunicación y la interactuación con el bebé son dos importantes armas para estimular al bebé. Habla con tu bebé desde el momento en que nace. Procura que el bebé se divierta; aprenderá mejor si está disfrutando interactuando contigo, con rimas infantiles, canciones o ruidos de animales. Haz que tu hijo aprenda contigo, utilizando las tareas cotidianas, como enseñarle los nombres de los artículos en las compras diarias. Mantén con tu bebé una buena comunicación, de manera que sostenga contigo un buen contacto visual; procura ponerte a su nivel. La repetición es clave para adquirir unos buenos conocimientos lingüísticos; trata de cantar una canción a tu hijo y deja que él adivine la última palabra. Da a los niños tiempo para...
- Cómo desarrollar la inteligencia emocional en el bebé
Los padres juegan el papel más importante en el desarrollo social y emocional de sus hijos. Aunque los maestros y los compañeros también tienen influencia, un niño aprende a interactuar con las personas y sus emociones, al ver cómo sus padres, lo hacen. Todo esto puede ser una gran responsabilidad, pero también es una gran oportunidad para que puedas contribuir a mejorar la salud emocional y social de tu hijo, a la vez que participas en la educación y en el aprendizaje del pequeño. Existen patrones sociales y emocionales, por los que un padre puede guiarse para que su hijo se desarrolle. Si eres socialmente inapropiado, o manejas las emociones de manera no saludable, hay una buena probabilidad de que tu hijo crezca y llegue a hacer lo mismo; sin embargo, si te guías por patrones sociales y emocionales, tu hijo adoptará dicha conducta. Es importante la comunicación con tu hijo, haz todo lo posible para ayudarle a sentir que puede hablar contigo; en el corto plazo, esto te permite asesorar a tus hijos en las cuestiones sociales y emocionales y a largo plazo, aprende a comunicarse y le ayuda a comprender cómo te comunic...
