
Si los resultados muestran anormalidades del tracto urinario, que aumentan el riesgo de infecciones de repetición, el médico puede recomendar un tratamiento prolongado con antibióticos.
Algunas evidencias sugieren que la lactancia materna puede ayudar a prevenir las infecciones del tracto urinario durante los primeros seis meses de vida.
Después de aprender a usar el baño, algunos niños no pueden vaciar sus vejigas con suficiente frecuencia, por lo que pueden ser más propensos a sufrir gérmenes en la vejiga, y padecer una infección urinaria.
Se debe de fomentar un programa de vaciado de la vejiga para ayudar a reducir este riesgo. Es importante que a lo largo del día, el niño debe de beber suficiente agua, para que se llene la vejiga y pueda ayudar a su niño a vaciarla con mayor frecuencia.
El estreñimiento también puede poner a un bebé en riesgo de una infección urinaria. Los hábitos regulares de ir al baño y una dieta adecuada y rica en fibra, son las mejores maneras de prevenir el estreñimiento.
El diagnóstico temprano y el tratamiento precoz son los pasos más importantes en la prevención de la infección de orina, que puede causar daños en el riñón.
Son necesarios los cultivos de orina periódicos durante el primer año, después de la primera infección del tracto urinario de los niños, y para los niños en situación de riesgo, para ayudar a detectar infecciones urinarias recurrentes, para evitar otros posibles daños.
El tratamiento preventivo puede durar desde varios meses hasta varios años; los expertos discrepan sobre el mejor enfoque, ya que algunos médicos creen que el uso a largo plazo de dosis bajas de antibióticos pueden prevenir las infecciones urinarias con seguridad en los niños, especialmente si éstos tienen reflujo vesicoureteral.
No está claro que los antibióticos recetados a largo plazo, puedan prevenir el daño renal, pero algunos médicos son más reticentes sobre la prescripción de antibióticos para el uso a largo plazo, debido a la creciente preocupación por el crecimiento de las bacterias resistentes a antibióticos.
Fuente Imagen thinkstock:
Contenidos relacionados
- Cómo aliviar el malestar del bebé
Son muchos los padres primerizos que no saben muy bien cómo reaccionar ante el dolor de sus bebés. Como no saben hablar, tampoco pueden explicar con claridad qué les sucede, y el llanto es su forma de expresarlo. Con los niños de estas edades, hay que estar especialmente atentos a la comunicación no verbal, ya que nos dará muchas pistas sobre lo que le sucede al bebé: expresión de la cara, respiración, aumento del pulso, llanto, encogimiento de las piernas… Es importante que ante estos síntomas visites al pediatra, pero hay algunas cosas con las que puedes aliviar el dolor de tu bebé. Desde el blog de bebés te damos algunas ideas: Si le duele la cabeza, acuéstalo en una habitación fresca, oscura y en silencio. Ponle un paño húmedo sobre la frente y los ojos y ayúdale a respirar de forma relajada.Para los problemas con la dentición, dale un mordedor frío. También le vendrá bien que le masajees la encía con la punta del dedo índice, ya que la presión le aporta una sensación muy agradable.Si tiene otitis y el pediatra te ha recomendado unas gotas óticas, no tapes el oído cuando las apliques, ya que lo único que cons...
- Otitis en los bebés
Para saber si tu hijo tiene un oído infectado, es dcir, otitis, es normal que tenga tos o goteo en la nariz y un día o dos de fiebre. Con estos síntomas lo más recomendable es llevarlo al médico para que lo revise. Cuando los niños son más mayores notarás que se tocan la oreja, estirándola o perderá el equilibrio al caminar. Este tipo de infección es muy común en niños de 2 a 5 años, sobre todo en invierno. Normalmente el problema se genera en la trompa de Eustaquio (conexión entre el oído medio con la parte posterior de la nariz y la garganta). En esta trompa, cada vez que tu hijo bosteza o traga, se abre dejando pasar toda clase de bacterias. Mientras que la trompa se encuentra en perfectas condiciones no hay problema, ya que normalmente una trompa sana permitirá que el líquido drene hacia fuera. Pero al inflamarse con el frío o las diferentes alergias, el líquido puede quedar atrapado en el oído medio. Entonces cualquier bacteria o virus que estén en el líquido pueden florecer y así provocar presión sobre el tímpano que causará que se hinche (a esto se lo llama inflamación aguda). En los niños es muy común que es...
