Cómo combatir la mentira infantil

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Las mentirillas son propias de todos los niños, en algún momento, todos mienten. La razón principal es que son tan pequeños que confunden la realidad con la fantasía y esto hace que,  de alguna manera,  no diferencien algunas situaciones o deseen agregarles algo de su imaginación.

El problema se presenta cuando al pasar del tiempo y el niño se va haciendo más grande la mentira se convierte en un hábito.

Pinocho, el niño mentiroso

Para evitar que tu hijo o hija se conviertan en mentirosos sigue las siguientes pautas:

Nunca debe mentirse delante del niño. De esta forma aprendería  a hacerlo por imitación de sus mayores. Ellos siempre captan más de lo que uno se piensa.

– Se les debe educar en base a la verdad y a la importancia que tienen las situaciones transparentes por delante de todo.

– La mentira, en muchas ocasiones es la evitación de una responsabilidad. Cuando le descubramos mintiendo debemos hacérselo ver de buenas maneras, nunca gritarle, insultarle o regañarle. Esto puede empeorar la situación.

– Los cuentos y fábulas infantiles son herramientas excelentes para ayudarte a combatir la tendencia a mentir.

– Los niños que se sienten solos mienten para llamar la atención.

– Cuando están molestos, agresivos o con mal humor suelen mentir para no enfrentar la situación que tienen delante. Se les debe ayudar a reconducir su actitud, tranquilizarle y luego intentar el diálogo directo.

– Si se está en peligro, también se suele mentir.  Cuando los padres o tutores son muy estrictos o suelen pegar o acosar a los niños, éstos mienten para evitar la reprimenda. Recuerda que, pase lo que pase, nunca debes pegar a tus hijos, siempre lo mejor es el diálogo y las sanciones pertinentes. Lo mejor es un ambiente de confianza.

– Siempre que  diga la verdad debemos felicitarle.

No debemos dramatizar el asunto si en algún momento descubrimos una mentira. Ya que le agobiamos y seguramente ridiculizamos delante de otros y esto es muy negativo,  ya que toca su autoestima y le aleja de nosotros. Debemos esperar el mejor momento para hablar y corregir cualquier actitud negativa.

– Todo proceso de cambio lleva su tiempo.  No va a cambiar de la noche a la mañana. Dale su tiempo y no pierdas los nervios. Continúa firme en tu propósito sin desesperarte.

La verdad y la mentira son dos caminos que constantemente transitamos las personas.  En las primeras etapas de la educación infantil, muchas circunstancias propias de la crianza son un caldo de cultivo para que los niños digan mentiras, pero siempre debemos recordar que nuestra función como padres es guiarles para que formen una personalidad sólida, honesta y,  sobre todo,  confiable.

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Categorías: Educación


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