El problema de la celiaquía en los niños se desarrrolla entre el segundo y tercer año en los menores que tienen predisposición a padecerla. Normalmente entre el sexto y octavo mes del niño es introducido el gluten en la dieta pero hasta pasados unos meses, la enfermedad no comienza a dar síntomas.
La celiaquía es la intolerancia al gluten, una proteína que está presente en cereales como el trigo, avena, cebada y centeno y todos sus derivados. Este problemas acompañará al niño durante toda su vida y el único tratamiento conocido para mantener a raya la enfermedad, es la dieta.
Uno de los problemas directos del celíaco es la atrofia de vellosidades del intestino, debido a esto se produce una mala absorción de los alimentos y por lo tanto la nutrición del niño queda comprometida.

Aunque en cada persona los síntomas son diferentes y no pueden manifestarse hasta la edad adulta, por regla general surgen trastornos digestivos que dan lugar a vómitos, deshidratación, diarrea, malestar general, flatulencia excesiva, pérdida de peso y anemia en los casos más leves.
Existen otras complicaciones en el niño más graves como el retraso en el crecimiento, erupciones en la piel, dermatitis herpetiforme, cólicos intestinales, osteoporosis e infertilidad por citar algunas. También está impilicado su aspecto psicológico, ya que aparecen cambios de carácter, ansiedad, bajo estado de ánimo o nerviosismo.
Una de las mayores complicaciones que puede padecer un niño celíaco es la llamada crisis celíaca, un cuadro de extrema gravedad que genera diarreas con abundantes heces oscuras y líquidas y con presencia de mucosidad que puede desencadenar en una deshidratación, disminución del tono muscular, bajos niveles de potasio, malnutrición e insuficiencia circulatoria.
Para corregir y mejorar los síntomas de la enfermedad celíaca, no existe otro tratamiento que el seguimiento de una dieta sin gluten durante toda su vida. El seguimiento al pie de la letra de la misma hará posible que lleve una vida normal y que se reduzcan notablemente en su edad adulta los procesos malignos.
Imagen de: biomanantial