Su Primera Lectura, Aprender a Leer

Autor: 1
Comparte este artículo
Aprender a leer

Los libros nos enseñan a soñar, a imaginar, a crear. Nos llevan a países mágicos o bosques encantados. Nos convierten en princesas o en apuestos caballeros. Los libros proporcionan a nuestros hijos emociones y aventuras que nunca antes habían pasado por su cabeza. Cuanto antes se acostumbren a tener un libro entre sus manos mejor. Adaptar la lectura de nuestro hijo desde que es pequeño les ayuda a aficionarse a la lectura.

Para cada edad existe un tipo de libro ideal. La lectura puede ser muy divertida, y eso es lo que hay que transmitirles. Cuando son muy pequeños se puede empezar con libros con colores, con dibujos llamativos, e incluso con formas, relieves, texturas y sonidos. Todo un mundo por descubrir en pocas páginas. A partir de los 3 años podemos empezar a enseñarles a leer, aunque algunos expertos hablan de los 2 años. Han empezado a hablar, y su vocabulario empieza a aumentar, es el momento preciso para que empiece a conocer las letras. Aprender a leer puede ser como un juego en el que descubrir nuevos sonidos y formar nuevas palabras. Jugar a escenificar cada palabra puede ser una buena idea.

Conforme crezca, todo su entorno estará lleno de palabras que leer. Los carteles en la calle, las letras grandes en la televisión, las palabras sencillas en sus libros. Poco a poco irá aprendiendo y adquiriendo mayor soltura. Si además tú le cuentas cuentos, verá que los libros pueden contener historias increíbles y animarle a que él mismo los lea. Al principio le costará, pero hay que animarle a intentarlo. Forma un club de lectura con tu hijo, lee juntos en voz alta sus cuentos preferidos.

La idea es que vea que leer es divertido, y que aprenda a la vez que juega.

Por:
Etiquetas:
Categorías: General


1 Comentarios Enviar un comentario


  • avatar
    Suzie

    Me estas jddneioo men, durante todo el realto esperaba que dijeras que era ficcion, una broma, un cuento pero que va esta es la realidad de nuestros dias, este es el pan de cada dia, somos prisioneros en nuestras propias casas, la calle es insegura, no podes ir a algun lugar sin tener miedo.Siempre que regreso de algun lugar voy buscando el auto con cierto miedo de que ya no este ahi, de que haya sido robado por que sabemos que no hay seguridad, que las calles son zona de guerra!Gracias a Dios todos salieron bien y no paso de lo material.Que duro men, un abrazo.