
En muchas ocasiones cuando tu bebé llora, lo primero que haces es cambiarle el pañal, le coges en brazos, incluso le das el biberón, pero muchas veces ninguna de estas acciones es efectiva, lo que resulta muy frustrante para ambos. El bebé puede estar cansado y no puede conciliar el sueño, por lo que se lamenta.
Muchas veces será importante encontrar el entorno adecuado, como un ambiente de calma, oscureciendo las luces, ciertos sonidos pueden producir un reflejo calmante, como una aspiradora a baja potencia u otro ruido de fondo y el contacto humano es muy saludable, como dar un pequeño masaje, frotando cada zona o acostar al bebé desnudo, de bruces contra tu pecho, para que sienta el contacto piel con piel.
Algunas posiciones podrán ayudar a calmar al bebé, para que se sienta mejor y deje de llorar, como recostarle sobre tu hombro; boca abajo, por encima de tu antebrazo o la cabeza contra tu pecho, recostado de bruces y tu brazo bajo las nalgas del bebé. Hay bebés en cambio, que les gusta estar envueltos en una manta, creando un ajuste perfecto, pero recuerda no cubrir su cabeza.
Otra niños se quedan muy relajados con un baño tibio antes de dormir, a otros les hipnotizan ciertas palabras al oído y hay quienes prefieren escuchar música, con cuyo sonido se van quedando dormidos; hay que tratar de averiguar qué método es mejor para cada bebé y, sobre todo, cuándo ya tienen unos meses de edad, no acudas rápidamente en cuanto llora, debes de darle tiempo para relajarse.
Fuente Imagen ThinkStock.
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