Se ha demostrado en algunos estudio, que los suplementos de vitamina A, ayudan a prevenir algunas de las complicaciones graves derivadas de una infección de sarampión, aunque no está claro cómo ayudan.

Estos suplementos pueden ser recomendados para niños menores de dos años con sarampión grave, o para los niños con deficiencia de vitamina A, por lo que es imprescindible consultar con el médico y de su posible beneficio, si tu hijo padece sarampión.
Los suplementos de vitamina A para los niños en edad preescolar son conocidos para disminuir los riesgos de mortalidad y morbilidad por algunas formas de diarrea, sarampión, virus de la inmunodeficiencia humana y malaria, ya que estos efectos pueden ser el resultado de las acciones de la vitamina A en la inmunidad.
Algunos de los mecanismos inmunomoduladores de la vitamina A se han descrito en ensayos clínicos y se puede correlacionar con los resultados clínicos de la suplementación. Los efectos sobre la morbilidad del sarampión están relacionados con la producción de anticuerpos y la mejora de la proliferación de linfocitos.
No hay evidencia concluyente de un efecto directo de suplementos de vitamina A en la producción de citocinas o la activación de linfocitos. Bajo ciertas circunstancias, los suplementos de vitamina A para lactantes, tienen el potencial de mejorar la respuesta de los anticuerpos a algunas vacunas, incluyendo toxoides tetánico y diftérico, y sarampión.
En 1932, Joseph B. Ellison descubrió que un extracto de la vitamina A redujo la tasa de fatalidad de casos de sarampión en los niños, y hasta 1940, al menos 30 ensayos terapéuticos, se llevaron a cabo sobre el efecto de la vitamina A en los resultados relacionados con la infección.
La vitamina A es fundamental en el mantenimiento de la integridad de los epitelios y su deficiencia se asocia con alteraciones patológicas del sistema ocular, respiratorio, gastrointestinal, genitorurianario y tejidos epiteliales.
Fuente Imagen: Dave Haygarth/flickr